¿Te apetece cambiar las luces del Strip por un poco de naturaleza, al menos por un día? A solo unas tres horas y media de Las Vegas, se esconde una joya que parece estar a un mundo de distancia. Bienvenido a la Granja de Ciervos del Gran Cañón, un lugar que parece sacado de un auténtico cuento de hadas.
La historia y los orígenes de la Granja de Ciervos del Gran Cañón

Desde hace más de 50 años, este paraíso animal de 10 acres, situado en un tramo histórico de la Ruta 66, lleva ofreciendo a lugareños y visitantes una experiencia de primera con la fauna silvestre. Si alguna vez has querido sacar a relucir tu lado de Blancanieves, este es el lugar ideal. En cuanto te adentras en el sendero con un cuenco de comida, te reciben gamos que campan a sus anchas. Como se crían desde que son crías, estos gamos son increíblemente dóciles y descaradamente simpáticos, y comen directamente de tu mano. Puede que te tiren de la camiseta para llamar tu atención, así que quizá sea mejor que no te pongas tu ropa favorita.
Además, pasarás junto a bisontes, coatíes, llamas, una cacatúa de paraguas muy habladora llamada Mozart y, sí, ¡renos de verdad! Tanto si buscas una dosis de magia navideña como si simplemente quieres ver de cerca a estas majestuosas criaturas, te están esperando todo el año.
Ah, y ni que decir tiene…a los niños les encanta este sitio.
Dale tu toque personal

¿Quieres darle un toque especial a tu escapada? Reserva uno de sus programas interactivos. Por 30 $ más, disfrutarás de un encuentro privado de 15 minutos dentro de los recintos. Da de comer a los ualabíes, pasa un rato con los caballos en miniatura, acaricia a los cerdos barrigones o interactúa con los puercoespines africanos de cresta. Te acompañará un cuidador de animales.
¿Listo para ponerte en marcha?