Nevada lleva mucho tiempo siendo un imán para los emprendedores y para quienes buscan empezar de cero. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que las cosas no son tan… brillantes. Según un informe de 2026 de ConsumerAffairs, Nevada ha sido oficialmente nombrado el sexto peor estado para mudarse este año.
Nevada, nombrado uno de los peores estados para mudarse
El estudio exhaustivo evaluó los 50 estados en función de cinco criterios fundamentales: asequibilidad, seguridad, solidez económica, sanidad y educación, y calidad de vida general. Nevada mostró un claro contraste entre sus mejores y peores aspectos.
Por el lado positivo, el estado sigue siendo un motor de empleo y crecimiento, ocupando un impresionante décimo puesto a nivel nacional en cuanto a solidez económica. Por desgracia, este rayo de esperanza económico no fue suficiente para mantenernos a flote en la clasificación general. Las bajas puntuaciones en sanidad, educación, seguridad y asequibilidad arrastraron a Nevada a los últimos puestos. Acabamos junto a Nuevo México (el peor estado para mudarse, según el estudio), Luisiana y California.
Mientras tanto, a quienes buscan «pastos más verdes» se les recomienda el noreste y la región de las Montañas del Oeste. New Hampshire se ha llevado el primer puesto como mejor estado para mudarse, seguido de cerca por Utah e Idaho.
¿Por qué ha quedado Nevada tan abajo en la clasificación?

Entonces… ¿ya no deberías mudarte a Nevada? Depende un poco de tus prioridades.
Si eres un joven profesional o un emprendedor en busca de oportunidades económicas, el próspero mercado laboral de Nevada ( junto con la ventaja de no tener que pagar el impuesto estatal sobre la renta) lo convierte en un destino muy atractivo. El décimo puesto del estado en el ranking económico está bastante bien,
Sin embargo, para las familias que dan prioridad a colegios públicos de primera categoría, viviendas asequibles y buenos sistemas sanitarios, la clasificación de ConsumerAffairs sirve de advertencia. Nevada está pasando por graves dificultades de crecimiento a medida que su población aumenta. Este fenómeno está sobrecargando los servicios públicos y el mercado inmobiliario. Hasta que el estado consiga resolver con éxito sus problemas de infraestructura, educación y acceso a la sanidad… seguiremos siendo el sexto peor estado para mudarse.