¿Necesitas un respiro de las luces de neón del Strip? Si te apetece una escapada de fin de semana que cambie el brillo moderno por el auténtico encanto rústico, pon rumbo al sur hacia Oatman, Arizona. Con el centenario de la histórica Ruta 66 en 2026 despertando una nueva ola de entusiasmo, nunca ha habido un mejor momento para descubrir este rincón salvaje del Oeste americano, regentado por… burros.
¡Bienvenido a Oatman! ¡Disfruta de los burros!
Escondido en las Montañas Negras, a solo un par de horas de Las Vegas, Oatman no es el típico pueblo fantasma abandonado. Es una reliquia viviente de la fiebre del oro de principios del siglo XX, hogar de unos 75 residentes humanos y de una población de burros salvajes famosa por su terquedad. Estos peludos lugareños son descendientes directos de los animales de carga que dejaron atrás los mineros hace más de un siglo. Hoy en día, deambulan por el pueblo con aire de autoridad, deteniendo juguetonamente el tráfico y saludando a los visitantes a cambio de golosinas.
Visita a Oatman, Arizona

Pasear por las aceras de madera de Oatman es como adentrarse en el plató de una película de época, pero la historia aquí es auténtica. El pueblo logró evitar la modernización cuando la autopista interestatal lo dejó de lado hace décadas. Eso dejó su arquitectura original de finales del siglo XIX perfectamente intacta.
Aquí no encontrarás cadenas de comida rápida, pero sí el legendario Oatman Hotel and Restaurant. Entra en el salón, donde las paredes y el techo están cubiertos de billetes de dólar. ¿Por qué? En su día, los mineros locales clavaban billetes en las paredes para asegurarse de tener una cuenta a cuenta abierta para futuras bebidas. El hotel también es famoso por haber acogido a Clark Gable y Carole Lombard durante su luna de miel en 1939. Y (por supuesto) se rumorea que sus fantasmas aún deambulan por los pasillos.
El espíritu rebelde de la ciudad también sigue vivo en las calles. Planifica tu visita para las 13:30 h ( aproximadamente) y podrás ver un atraco a un banco y un tiroteo simulados justo en medio de la Ruta 66, una divertida tradición con la que se recaudan fondos para organizaciones benéficas locales.
Cómo llegar
El camino a Oatman es la mitad de la aventura. El recorrido panorámico por el paso de Sitgreaves ofrece impresionantes vistas del desierto, cactus cholla y, con suerte, algún que otro carnero de las Rocosas. Como siempre… ¡disfruta del viaje! Los burros estarán allí para darte la bienvenida al llegar.