¿Te has preguntado alguna vez hasta dónde llegan el dinero y el poder? Puede que nunca sepamos la respuesta real, si es que hay alguna, pero sin duda llegan lo suficientemente lejos como para comprar un casino entero porque te molesta una luz brillante. Y en Las Vegas conocen esta historia de sobra.
Howard Hughes y su legendaria juerga de gastos
Howard Hughes era un titán estadounidense: un aviador que batió récords, un cineasta de Hollywood y uno de los hombres más ricos del mundo en aquella época. Pero a finales de los años 60, el multimillonario se había convertido en un ermitaño famoso por su excentricidad. En busca de privacidad absoluta, Hughes llegó a Las Vegas en 1966. Se mudó al ático de la última planta del Desert Inn y no saldría de esa suite durante 4 años.
Cuando la dirección del hotel le pidió finalmente que dejara libre su habitación para poder alojar a los grandes apostadores de las vacaciones, Hughes respondió al más puro estilo multimillonario: compró todo el hotel. Esto dio inicio a una enorme ola de gastos. Hughes adquirió un par de propiedades emblemáticas, entre ellas el Sands, el Frontier y el Landmark. De hecho, desempeñó un papel fundamental en el cambio de Las Vegas, alejándola del control de la mafia y llevándola hacia la legitimidad corporativa.
La historia del Silver Slipper

Sin embargo, su compra más famosa por lo insignificante que fue fue el casino Silver Slipper. Justo al otro lado del Strip, frente al ático de Hughes en el Desert Inn, se encontraba el Silver Slipper. El casino estaba coronado por una enorme zapatilla de neón giratoria en su tejado. Cada vez que la zapatilla daba una vuelta, sus luces brillaban directamente en la ventana del dormitorio de Hughes, o al menos eso decía él. Hughes, que ya padecía insomnio grave, TOC y paranoia, se enfurecía con esto. Incluso temía que el letrero tuviera una cámara oculta para espiarlo.
Hughes exigió a los propietarios del Silver Slipper que apagaran el letrero, pero se negaron. Para Hughes, la solución era sencilla. En 1968, simplemente compró el casino Silver Slipper por 5,4 millones de dólares. ¿Cuál fue su primera medida como nuevo propietario? Hizo que desmontaran la zapatilla giratoria, que fijaran el letrero en una posición fija de espaldas a su ventana y que apagaran las luces de forma permanente. Se rumorea que incluso lo rellenó con cemento. Sin embargo, el letrero se encuentra actualmente en el Museo del Neón, que afirma que esta parte no es cierta.
La otra cara de la historia
Toda historia tiene dos versiones, ¿no? Resulta que un antiguo gerente del Silver Slipper dice que la habitación de Hughes en el Desert Inn estaba a oscuras, así que la luz no podía molestarle en absoluto. Además, había otro casino más grande y luminoso más cerca: el Frontier Hotel and Casino. Según esta teoría, el Silver Slipper no fue más que otro capítulo de su legendaria juerga de gastos en Las Vegas.
Sea como sea, sigue siendo una de las jugadas más legendarias de la historia de Las Vegas: gastarse millones de dólares solo para instalar la cortina opaca definitiva.